Noticia 11/12/2025

¡Un cierre de año que nos encendió el corazón!

El pasado domingo vivimos una jornada súper especial: nuestra misa de fin de año, la Misa de Escudos, que además coincidió con el Primer Domingo de Adviento, ese momento en el que todos volvemos a encender la esperanza y arrancamos juntos el camino hacia la Navidad.

La celebración estuvo presidida por el padre Jorge Blunda, a quien sorprendimos con un homenaje por sus 40 años de sacerdocio, un gesto sencillo pero lleno de cariño para agradecer toda su entrega y acompañamiento.

Otro de los momentos más emotivos llegó cuando recordamos a los apóstoles que hoy nos cuidan desde el cielo, aquellos que dejaron huella en nuestras vidas y que siguen siendo parte esencial de nuestra historia como grupo: Mina Paz, Julieta Filgueira y Gastón Paz.

 

Al finalizar la misa llegó uno de los momentos más esperados del año: la entrega de los escudos que representan los logros personales y el crecimiento espiritual de cada miembro de forma individual. Cada uno cuenta una historia distinta y resume un camino recorrido: desde el escudo de San Judas Tadeo, destinado a quienes se animan a enseñar la Palabra de Dios con nuevas ideas, hasta el de San Francisco Solano, para los que llevan a Dios a través de la música y el arte.

Estos escudos se colocan en la banda, llevada sobre el corazón, como un símbolo de pertenencia, compromiso y ganas de seguir creciendo en el amor y conocimiento de Cristo. No es solo una tradición: es un recordatorio de quiénes somos y hacia dónde queremos caminar.

 

La jornada cerró con un clima de alegría, unidad y mucha esperanza, renovando nuestras fuerzas para un nuevo año lleno de desafíos, servicio y misión. En este tiempo de preparación espiritual en la espera del nacimiento de Cristo, recargamos las pilas del corazón para darlo todo el próximo año.

 

¡Gracias Apóstoles!

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