Hace algunos años fuimos invitados, a la capilla de Horco Molle por el padre José, para compartir la fiesta de la Virgen del Rosario ,su patrona. Ese día conocimos a está maravillosa comunidad, pero sentíamos que nos conocíamos desde siempre!

Al entrar en la capilla el espíritu se llena de gozo, la imagen de la Virgen te recibe en el centro (y puede verse el amor con la que es cuidada), tiene al niño en sus brazos, recordándonos que la grandeza de Dios se hace ternura de niño, y que quiere ayudarnos a encontrarlo siempre.

Fue una noche muy linda, donde tanto jóvenes, niños y grandes compartimos la Misa, y luego un momento de alegría en torno a nuestra Mamá María. Llevamos una obra sobre la historia de la virgen del Rosario y Santo Domingo y también la emocionante y no tan conocida historia de “su” Virgen del Rosario (de manto rojo) que es la misma que se encuentra en Santo Domingo (llamada la milagrosa) cuyos milagros se remontan a los orígenes de nuestra provincia.

A partir de ese momento un lazo espiritual nos unió a la comunidad, nos sentíamos en casa, y nuestros nuevos amigos abrían sus brazos para recibirnos con enorme generosidad. Son para nosotros un regalo de Dios que se siente como fuego en el corazón.

A partir de ese día fuimos compartiendo distintos momentos y tiempos litúrgicos, y surgió una propuesta de ir un día a la semana al salón de la capilla, iniciando los «jueves de bordado y oración». Allí Cristina y Tomasita enseñaban a bordar y luego los jóvenes de ADL compartían la Palabra de Dios, reflexionando y rezando, así fuimos estrechando vínculos de amistad y hermandad.

Recordaremos siempre los momentos vividos, como la adoración con toda la comunidad para navidad junto al pesebre viviente, la vigilia mariana del 6 octubre y la preparación para la consagración a la Virgen, recorriendo en varios encuentros el camino bíblico de María hasta llegar a ese día tan emocionante cuando todos juntos Apóstoles, Horco Molle, Alderetes,… como una sola comunidad nos consagramos a la Virgen, fue un día de fiesta donde nos sentimos abrazados y hermanados en su manto.

Hay muchos proyectos por delante para caminar juntos, “porque no podemos callar lo que hemos visto y oído”. –